Los cárteles del narcotráfico de México están en auge

Viernes, 10 de julio de 2020

Los confinamientos tras la pandemia del Covid-19 han aumentado las adicciones en Estados Unidos y Latinoamérica. Ante esto, los narcotraficantes mexicanos han afianzado sus territorios con despensas presionando violentamente al gobierno.

El 26 de junio, diversos grupos armados han disparado unas 150 veces al secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México, Omar García Harfuch, junto con tres acompañantes asesinados, entre los que se encuentran dos de sus guardaespaldas.

Oficiales vigilan la escena del crimen luego del intento de asesinato del secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México, Omar García Harfuch.
Oficiales vigilan la escena del crimen posterior al intento de asesinato del secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México, Omar García Harfuch.

Harfuch sobrevivió con heridas de bala en el hombro, la clavícula y la rodilla, expresando tiempo después en un Tweet desde la cama del hospital: “Nuestra nación tiene que continuar haciéndole frente a la cobarde delincuencia organizada”.

El secretario, ha culpado al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), siendo esta una organización buscada por el gobierno en diversas operaciones conjuntas con la Administración para el Control de Drogas (DEA) en la que se han congelado miles de cuentas bancarias vinculadas.

Este ataque, el cual ha sacudido a la capital, se trata de un intento de hacer retroceder al gobierno mexicano. Recientemente el mandatario Andrés Manuel López Obrador, se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington, con el fin de analizar los problemas transfronterizos del narcotráfico de armas y estupefacientes, en medio de la pandemia global.

Las pandillas en el continente Americano, han aprovechado los momentos de crisis para ejercer la influencia en los territorios. Repartiendo ayudas y haciendo cumplir los toques de queda. Han desatado aún más la violencia entre ellas y las autoridades, asesinando el 1 de julio a 26 personas en una clínica de rehabilitación y aprovechando las tecnologías brindadas por la cuarentena.

Integrantes de la Guardia Nacional patrullan cerca de un centro de rehabilitación de drogas en Irapuato después de que un hombre armado mató a 26 personas.
La Guardia Nacional patrulla cerca del centro de rehabilitación de drogas en Irapuato después de que un hombre armado asesinara a 26 personas.

Si bien, el confinamiento ha reducido el movimiento de ciertos estimulantes como la Cocaína, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, se han incautado cantidades mayores de otras drogas como lo son las metanfetaminas, la heroína y el fentanilo, coincidiendo esto con un aumento en las muertes por sobredosis e intoxicación en Norteamérica.

Los profesionales de la salud afirman que la soledad, el estrés y las dificultades económicas han exacerbado el consumo de drogas. Marcelina Jasmine Silva y Zakary Keelly escribieron en el American Journal of Managed Care que las órdenes de quedarse en casa “han orillado al aislamiento a las personas que luchan por mantenerse sobrias y han disminuido el acceso al tratamiento y las oportunidades de distraerse de las adicciones”.

Los cárteles han dominado una serie de delitos en el golfo, incluidos el tráfico de personas, los secuestros, extorsiones y el tráfico sexual. El politólogo Lorenzo Meyer afirma que es simbólico “aprovechar la crisis y la sensación de urgencia para decir: Aquí estamos”.Y es que las asistencias de los narcos fueron publicitadas en redes sociales llegando a titulares de todo el mundo.

Se habla de que la ayuda oficial del gobierno de López Obrador, ha estado obstaculizada por una política de no agrandar la deuda. El gobierno trata de proveer asistencia a todo el país, mientras que los narcos se centran en pequeñas comunidades, las cuales brindan apoyo concentrado, sirviendo esto para esconder mercancías, personas y reclutar sicarios y contrabandistas.

Los sicarios de los narcos han impulsado el confinamiento en algunas áreas en mensajes como el que dejaron en la ciudad de Iguala donde decían: “Les pedimos de favor que se mantengan al interior de sus hogares. No queremos desmadres afuera de sus hogares” conectados con videos del estado de Sinaloa que muestran a hombres armados golpeando con tablas que dicen “COVID-19” a personas que supuestamente incumplieron las medidas de cuarentena.

Meyer explica que “Los muestran en la calle como si ellos (los narcotraficantes) fueran la autoridad, como una autoridad moral y física. Se disputan el ejercicio de los actos de autoridad con el Estado formal”.

Los narcos dominan un escenario de impunidad en donde nueve de cada diez homicidios quedan sin resolver, evadiendo la justicia incluso en masacres de alto perfil.

Se habla de que México debe priorizar la reducción de esta impunidad, estableciendo una presencia positiva en zonas desfavorecidas con el fin de reducir la expansión de los cárteles.

En otros países del continente, se ha recurrido a políticas drásticas para combatir la delincuencia, como las que se llevaron a cabo en el Brasil de Jair Bolsonaro con el lema “Bandido bueno es bandido muerto” y las aplicadas por Nayib Bukele, en El Salvador, donde se permitía a la policía a utilizar la fuerza letal contra las maras, publicando las fotos de las represiones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *